RMN multiparametrica y biopsias por fusión

Actualmente, el protocolo de detección más común consiste en la realización de un tacto rectal si el paciente es población de riesgo y un análisis de PSA (antígeno prostático específico, principal marcador tumoral). Cuando este indicador es alto, se procede a la realización de una biopsia de próstata para detectar si existe un tumor. Sin embargo, estas biopsias se suelen realizar “a ciegas”, extrayendo entre 6 a 12 muestras de diversas zonas de tejido de la próstata, que hasta en el 50-60% de los casos pueden no coincidir con la zona en la que se localiza justamente el tumor. Esto conduce a que a veces el tumor de alto riesgo no se detecte (falso negativo), lo cual retrasa el tratamiento y además obliga a realizar muchas repeticiones de biopsias. Del mismo modo, a veces se toma casualmente una muestra de un tumor de bajo riesgo, que dada su lenta evolución no llegará a desarrollar nunca síntomas para el paciente y que no presenta potencial letal, y sin embargo, habitualmente se realiza un tratamiento innecesario para el paciente y que acarrea morbilidad secundaria. La utilización de esta nueva tecnología ayuda por tanto también a reducir en aproximadamente un 17% estas situaciones de sobrediagnóstico y sobretratamiento para los pacientes.

“La próstata es el único órgano donde se realizan actualmente “biopsias a ciegas” para detectar cáncer.

La Resonancia Magnética se ha demostrado como una técnica muy poderosa para detectar los tumores de próstata con capacidad letal, y diferenciarlos de los poco agresivos clínicamente (con poco potencial de matar) y del tejido prostático normal. Hasta ahora, el problema era que se utilizaba la ecografía transrectal para dirigir las biopsias de próstata y aunque se intentaran alcanzar las zonas sospechosas en Resonancia Magnética de manera “cognitiva”, es decir “a ojo”, los resultados no eran del todo satisfactorios, ya que existía mucho margen de error en los tumores anteriores o en nódulos de pequeño tamaño. Por ello, las técnicas de fusión de ecografía y Resonancia Magnética son imprescindibles para optimizar la localización del cáncer de próstata potencialmente letal, y entre todos los sistemas disponibles el Uronav es el más avanzado tecnológicamente y el más extendido en los centros de referencia mundiales.

El nuevo sistema Uronav de Philips fusiona la imagen de Resonancia magnética previamente adquirida y postprocesada y permite determinar si existe una lesión sospechosa de malignidad o no y conocer su localización exacta, con una imagen de ecografía transrectal 3D en directo, para indicar a los especialistas el lugar exacto en el que se encuentra el tumor y la zona más activa dentro del mismo. De este modo, el urólogo puede apuntar a esa diana a la hora de hacer la biopsia y tomar una sola muestra dirigida pero con la seguridad de que procede, de la parte más activa del tumor. Esto permitirá detectar los tumores en fases mucho más tempranas, hacer una correcta estadificación de la enfermedad y tomar precozmente una decisión mejor informada”.

En España se realizan unas 80.000 biopsias de próstata al año. Se trata de un tipo de cáncer con una alta prevalencia pero una mortalidad baja (aproximadamente un 65,5% de los pacientes que sufren un cáncer de próstata en España sobreviven más de 5 años). Según cifras de la AECC, en España fallecen aproximadamente unos 6.000 hombres al año por el cáncer de próstata (el 10% de todas las muertes por cáncer masculino y el 2,8 % del total de muertes entre los hombres). Es la tercera causa de muerte por cáncer en el sexo masculino, tras el cáncer de pulmón y el colorrectal.